En baloncesto, el objetivo es montar el mejor quinteto posible. Con solo cinco jugadores en pista, cada elección cuenta muchísimo.
Un quinteto ideal necesita equilibrio: alguien que dirija el juego, buenos tiradores y presencia cerca del aro. Si tu rival se lleva a los mejores pívots, céntrate en tener los mejores exteriores y defiende tu elección en la votación final.
En las listas por posición el debate es todavía más fino: todos los jugadores hacen lo mismo, así que gana quien mejor conozca a cada uno.
Ojo con «El grandullón», «Un luchador de sumo» o «Tu cuñado, que lo sabe todo». Parecen útiles bajo el aro o dirigiendo, pero valen muy poco y pueden hundir tu quinteto.